lunes 30 de marzo de 2009

¿Qué tendrá Cai?


Parezco tonta, andando de aquí para allá y de allá para acá. Se me escapa la sonrisita tonta y tonta, tonta me quedo. Ahora me dedico a leer libros feministas y a fumar pitillos rosas. ¿Qué tendrá el rosa? ... Ummm, qué tendrá... EN FIN, los folios que llevo a la facultad son rosas, dejé olvidado el bic bic para empuñar mi precioso bolígrafo de corazones de Ágatha, adivinan de qué color... pues en rosa.
La vida en rosa. Todo se ve mucho más bonito, cuand
o el corazón lo tienes rosa y las ideas... verdes.
En fin, ¡la Vie en rose!
No es esto lo que quería contar, pero era necesario que supieran el estado en el que me encuentro: Pletórica, como hace mucho que no lo estaba. No sé bien el porqué de esta felicidad tan repentina a la vez que repleta, sinceramente me da un poco de asco amí misma.

Lo que iba a contar, que se me va y no lo digo: ¿Qué tendrá Cadi?, que a todas nos gusta.
Son muchas las madres que nos dicen: "Si es gaditano no te fíes", y claro tu piensas que el salero, la alegría, la guasa lo pueden todo. Pero siento decirte, querida, que no.
Tengo varias amigas que han tenido relaciones con gaditanos y llegado a la conclusión de que hay tres tipos de comportamiento hacia ellos:

En primer lugar esta la amiga que desea con todas sus fuerzas liarse, acostarse, en fin, meter cuello a un gaditano. Simplemente por el cachondeo que supone haber probado lo que viene si
endo la geografía andaluza. Todo esto son hechos verídicos:
En medio de una discoteca, mi amiga "Íntima" (llamémosla así), le pregunta a un
rubio: "¡Hola! ¿de dónde eres?", el responde: " De Cadi chiquilla". Acto seguido e insisto en la veracidad de los hechos, mi amiga Íntima, le planta un beso en toda la boca, se da la vuelta y me dice: "¡¡¡Ya he besado a un gaditano!!!". Lamentablemente cierto, pero divertido de ver y más de vivir.

El segundo lugar, lo ocupa aquella que ha mantenido cierta relación con gaditanos, algún tiempo.
Por circunstancias de la vida, el gaditano no te hace tanta gracia como te la hacía en un principio. Y viene la fase de: "Con el me sentía tan bien y me hacía reír tanto". Claro, tras esto, tu estas en casa viendo la televisión con ella y sale una chirigota por Canal Sur, luego escuchas a Loquillo con su "Chiquilla" en la radio, tienes que dejar de decirle "iya", "shoshete"... y ándate con mil ojos, para que tu amiga no sufra. Dejar las chirigotas a un lado, para cuando disfrutes de intimidad y ella no esté delante. Porque sino verás como la pobre entristece la cara... Un gaditano marca mucho. Te lo digo yo.

Y por último, estamos aquellas que conocemos a algún chico de Cádiz. Pero tenemos la esperanza de que al considerarse ellos mismos "no gaditanos", sino de su pueblo, resultarán menos, como
decirlo ¿cabrones?. En fin, tontas de nosotras, espero que sea así.

Lo de cabrones, no se ofendan, pero no es por todos, no pretendo generalizar. Sólo hablo
de lo que me ha tocado vivir, en esta corta pero intensa vida. Lo que pasa, es que nunca he soportado a los hombres que con las gracias te camelan (palabras de mi ChinaItana), para luego dejarte con la misma gracia.

Evidentemente, personalmente, no me la hace.

Un gusto.

domingo 29 de marzo de 2009

Cambio de hora.


Dirán que el cambio de horario, es beneficioso. Ahorrar energía, aprovechar las horas de luz. Tan simple como adelantar una hora más tu reloj.
Sin embargo, para mi, ha supuesto un descontrol. Me he levantado como loca. Llevo el día durmiendo y tengo la cabeza como el día: algo nublada.
Esto de cambiar las horas, para alguien como yo, supone un malestar inmenso.
Es más, de vuelta a casa, he pensado que he perdido una hora de mi vida. Impresionante. Luego he pensado que la recuperaré cuando haya que fijar el horario - inverno, con una hora menos. Y ese día, seguro que estaré dislocada y con sueño.
Así que habrá que optar por... en fin, ya saben: aprovechar el tiempo. Y cobrarme esta hora perdida hoy cuanto antes.

Podrían probarlo.

jueves 26 de marzo de 2009

Y yo me pregunto...



Ayer por la tarde, llamé a la ChinaItana, para pasar la tarde juntas. Se puede imaginar fácilmente, lo que da una tarde de sí entre dos amigas. Más aún cuando se tiene por escenario la Alhambra, a la vez que disfrutas de un granizado de fresa bien frío.
Hay veces en las que no sabes cómo la gente llega a entenderte y a día de hoy para mi es un consuelo. La ChinaItana es parte de mi consuelo, porque juntas estamos aprendiendo a reirnos... ya saben, de las desgracias amorosas, las idioteces de diversos hombres.

Silencio.
Bebo de mi granizado, la miro:
- Nena, ¿cuánto tiempo tiene que pasar para echar un polvo y que no te consideren una zorra?
- No sé, si te apetece hazlo.
- ¿Una semana?
- ¡No, tía! En tu caso 7meses - (coña que se marca ella siempre, porque me echaron las cartas y me dijeron que tendría "fogote" en 7 tristes meses). "JAJAJAJAJAJAJAJAJA"
- No seas puta, venga enserio.
- Pues cuatro semanas.
- Supongo que sí.

Luego pensé que era bastante triste que chicas con 19años, tuviéramos que plantearnos el tiempo que necesitamos para no ser consideradas unas "lanzadas", con lo esa consideración conlleva. ¿Cuánto tiempo ha de pasar para poder hacerlo sin parecer una "estrecha"?
Increiblemente, asi seguimos. Y nosotras, las primeras. Es esta puta sociedad la misma que te pone límites, mientras que esta supuesta libertad, sólo queda en eso: en suposiciones.

Bendito sea el día que nos atrevamos a decidir cuándo tener sexo, sin que tenga que transcurrir un tiempo para sentirnos "decentes".
Quizás alguna vez lo hicimos, seguro que lo volveremos a hacer y probablemente todas estas reflexiones fueron el efecto secundario de estar dos horas al sol. Quizás sea eso.
Ojalá que sea eso.

Sino nena, andamos un tanto perdidas.

miércoles 25 de marzo de 2009

¿?¿Qué hemos hecho?¿?


3 meses sin escribir. No he muerto, pero tampoco quiero perder el tiempo explicando ni mucho menos pensando el porqué. Simplemente estoy, intentando escribir con frecuencia estas paridas que cada día suelto por la boca. Porque soy rara, porque me da la gana. Porque ya me lo han dicho. Pero prefiero ser rara, a pensar que soy una más. Porque soy yo. La cuestión es sencilla. Últimamente he ido perdiendo el tiempo. Viendo que una se preocupa por una cosa u otra. ¿En qué mundo vivimos?. Bien, te lo diré: en un mundo dónde vamos de aquí para allá sin ver que tenemos. Un mundo dónde se dejaron de saborear los besos, dónde las caricias dejaron de erizarte la piel y dónde las sonrisas cómplices pasaron desapercibidas. No soy capaz de seguir con toda esta farsa. Prefiero, y necesito, dejar a un lado todo lo malo, todas estas preocupaciones sin importancia. No gastaré más tiempo en ellas. Ni tampoco en la de los demás. Me pido unas vacaciones. Donde lo importante ocupe mi tiempo. Lo verdaderamente importante. Bastante mierda te pone la vida delante como para tener que echarle una cuanta mas. No estoy dispuesta. Con la primavera viene la alegría. La misma con la que intento levantarme cada mañana. La misma que hace que los besos se sientan mas dulces, las caricias más tiernas y las sonrisas vayan de aquí para allá. Y aquí me encuentro, recién abandonado este estado transitorio dónde no se qué ni por qué actuaba así. De todas formas lo que importa, es que sigo siendo yo.
Y
amí, me vale.