lunes 22 de junio de 2009

Me marcho, sólo por un tiempo


Después de tantos días sin pasarme por aquí, se hace necesaria una explicación aunque yo no soy mucho de dar cuentas...
Su nombre es "Procesal" y "Constitucional". Mi ausencia ha estado ocasionada por las horas y horas intensas y tremendamente productivas dedicadas a procesal y constitucional. Con un par... qué palabra...

P R O C E S A L & C O N S T I T U C I O N A L

Pues bien, ahora toca estudiar...
Derecho romano, HPPP (historia optativa pepe palotes), sistema de fuentes y público romano.
Toma qué toma... estamos a 22 de junio y tengo 4 exámenes aún acabo el 4 de julio, con el fresquito y eso no es todo. El mismo día que hago mi último examen tengo una boda. Pero no temáis, sólo una súpermujer como yo es capaz de ir a la peluquería, bajar a la facultad a hacer un examen, vestirse y maquillarse en los servicios... para salir corriendo hacia el banquete a eso de las 2 y media que finaliza mi calvario... pero tranquilos, creo que llegaré para el segundo plato (a la barra libre seguro).

¡Desearme suerte!

Lo único malo que puede pasar es que me haga un esguince corriendo con los tacones, que se me arrugue el vestido o quizás pero muuuuuuuy poco probable que suspenda mi examen. ¿Qué pasa? La esperanza es lo último que se pierde.

Poco más, ya estoy instalada definitivamente en el cortijo: piscina, solecito, manual de constitucional, apuntes... un buen plan ¡eh!.

Me será más difícil actualizar a menudo, porque estoy en un lugar tan sumamente tranquilo, que por no llegar, no llega ni la señal para Internet.

Un deseo para el nuevo verano: Pues que sea la mitad de bueno que el pasado, que ya con eso me conformo. Que tenga a mi lado a los de siempre: la China Itana, a Chimichu, la Chochona, la Brasileira, el Tocayo y Pepico, las buenas 1925, el tiramisú de Candi, las paellas por las noches, los cafés cascados, los tintillos en las tumbonas, noches saliendo de la Mae con gafas de sol a las 8 de la mañana... es poco ¿no?

Y no voy a hablar de nada más, porque cada vez que hablo sube el pan y qué pasa, que se me estropea todo y me niego, me niego rotundamente a perderme esos momentos que tu ya sabes y que ai ai ai ai ... tanto nos gustan jajajaja.
Por eso no voy a decir nada de ti por aquí, porque me gusta más decírtelo al oído. Sólo te dejaré un besito y tu canción.
Y eso, que cada día te echo más de menos. =)




sábado 6 de junio de 2009

Conversaciones con la Pelusa.

- Soy un desastre, creo que no sirvo para tener novio.
- Pero, ¡¿qué dices?! si desde que te conozco tienes novio.
- Si sólo han sido una relación de año y medio y otra de dos...
- No jodas, yo no he tenido ninguna.
- Ya, yo ahora estoy igual.
- Qué más da, lo único que con 19 años tiene que ser largo es su pene, no las relaciones.
- Visto así... jajaja
jajajajajajajajajajaja.

viernes 5 de junio de 2009

L´amour Oh la lá!

Bonito, ¿verdad?. Hoy es una de esas tardes meláncolicas. Hablo con mi amiga la Brasileira. - ¿Tú que crees qué es el amor?
- Digo yo que será esa cosa que sientes cuando ves una peli que te emociona, parece que la protagonista eres tú misma...
- Puede ser, de todas formas creo que contribuye a que las que no lo conocemos, tengamos una imagen idealizada y lo sobrevaloremos.
- Pues si, personalmente no puedo decir que crea en el amor, pero veo mi alrededor y en mi esperanza tengo que cumplir esa ilusión. Triste, ¿verdad?.
- Mucho.
Pues así estamos la Brasileira y yo, qué no sabemos que es el amor o que se siente de verdad cuando se está enamorada.
Yo sólo se que estas tardes son las que te golpean en el estómago, dejándote un nudo inmenso, haciendo que tengas ganas de llorar y llorar. Pero no, hay algo que evita que te conviertas en una magdalena. Y ese algo, se llama "esperanza" como dice la Brasileira. Aunque nena, si te soy sincera, está tarde la esperanza no anda muy cerca. Quizás la esperanza sea un simple invento que nos ayuda a soportar la soledad. El camino es mucho más llevadero si tienes la certeza de que tu Príncipe te espera al final. Además sería totalmente injusto pensar que nunca albergarán mariposillas en tu barriga, ¿no?. Puede que el amor este idealizado, puede que veamos todo como un cuento de hadas y que cuando va todo mal, pensemos que los cuentos son pura ilusión... Pero, ¿sabes que te digo? Que tú y yo tenemos la fuerza suficiente para escribir nuestro propio cuento. Y si hace falta, te compro un mariposario para ti solita o te escribo un cuento dónde lleves los zapatos de cristal.

pdt: qué daño han hecho las
grandes películas de amor. Titanic y Pretty Woman, las primeras.

jueves 4 de junio de 2009

Los hombres son como las rebajas.


Sabes con total seguridad que si te descuidas, se llevarán lo mejor. Aún así, todas salimos buscando el modelito o el par de zapatos perfectos. Sin embargo pocas veces se encuentra. A lo largo de esta corta, pero intensa vida de consumista, he llegado a la conclusión de que hay varios tipos de chico:


1. El chico zapato: sales de compras y encuentras un chollo. Es el hombre… perdón, quería decir ese par de zapatos, que sin saber cómo ni porqué se han cruzado en tu camino. Cuando saliste de casa, no pensaste en comprar nada en especial, pero cariño, no pudiste resistirte. En definitiva eran buenos, bonitos y baratos… y con ellos, pues vas tirando lo que queda de verano. Equivale a estas relaciones de dos o tres meses.


2. El chico camiseta: ¿A quién no le ha pasado que va de rebajas y se compra un par de camisetas que te hacen el apaño?... a todas, creo yo. Este tipo de follamigos, perdón… camisetas, son las típicas camisetas básicas, que nunca vienen mal y tienes el armario lleno de ellas, pero ninguna te dice nada. Podríamos compararlo con el chico follamigo.


3. El chico bolso: ves como tus amigas malgastan en rebajas, y tú no vas a ser menos. Buscas y buscas y no encuentras nada que valga la pena. Y cuando digo nada, es que no hay nada. Así que intentas llevarte lo que más se acerca a tus expectativas. Total, no te cuesta nada, pero puede servirte. ¿Sabes que pasa al final con ese chico…? Perdón, quería decir con ese bolso, pues que lo dejas en el fondo del armario. Comprobado, si no te convence, te lo pones dos veces y olvidado queda. Y lo que es peor, si algún día te lo pones... acabas hasta arrepintiendote. ¿Qué pasa?, todas hemos salido de fiesta y hemos tenido algún que otro pequeño error, ¿no?.


4.El chico complemento: También puede haber temporadas en las que decides no buscar, no comprar ni perder el tiempo… simplemente esperas a la temporada otoño-invierno. Lo tienes asumido, no mas chicos, no mas rollos... te limitas a salir con tus amigos y pasarlo bien. Podríamos considerar al chico complemento como el amigo que siempre tienes ahí.


Y… por último para que mi Campeón no se me enfade. Tengo que decir y algunas lo sabrán, que aunque no quieras comprar, un día cualquiera ves ese vestido tan asombroso. Es perfecto, tienes que tenerlo… y te da igual gastarte lo que sea, lo quieres para ti y te da igual no llegar a fin de mes, hasta que sin darte cuenta se convierte en tu prenda favorita.


miércoles 3 de junio de 2009

Esto queda entre tú y yo.

Misterioso, ¿verdad?
Pues si te soy sincera hay ocasiones en las que escuchas la fresecita y... se te precipita un "tierra trágame".
Es muy distinto que La China me lo diga una noche en una de las discotecas más fabulosas y chics de la ciudad, a que me lo diga otra u otro, en este caso.

Vale.

Vale que no diga nada de lo que pase cuando estemos juntos. Pero en realidad esta frase encierra ¿un pacto secreto? en realidad, ¿te da la garantía y la palabra de una persona?.
Pienso que es imposible. Esto del "esto queda entre tú y yo" a fin de cuentas es una mera excusa para el sexo sin preocupaciones si te lo propone alguien que sabes que quiere cama contigo, una forma de ver el ya conocido y saciado: "pero sino pasa nada, quién se va a enterar".

MENTIRA.

MENTIRA MENTIRA Y MENTIRA.

No confíes en nadie que va por detrás y quiere mantener las cosas en secreto. NUNCA. Si te dicen esto... corta ya, nena.
Las cosas no pueden ser secretas eternamente. No accedas a nada basándote en eso. Las cosas se saben, las cosas se cuentan, las cosas se intuyen y no sé si por suerte o por desgracia, a mí, personalmente se me nota en la cara.
Y algunos, que es lo peor, no se les nota en la cara pero sí tienen la cara tan dura, que lo van publicando a los cuatro vientos. ¿Dónde quedó la caballerosidad?.
¿Sabes dónde?... En la Edad Media, porque yo por aquí no la encuentro. Es ahí por dónde se le vio la última vez.
No te fíes ni de tu padre, que lo que iba a quedar entre tú y yo, ahora ha quedado entre todos nosotros, vosotros y ellos... porque ya no me quedan más pronombres.
Tengo que decir una cosa en honor a la verdad. Sí conozco a un caballero andante, que es romántico, cariñoso, alto, guapo, inteligente, valiente dónde los haya. Pero mi Lord Peppart, no quiere andar de la mano con esta bella dama, que aquí le espera. Aún así le sigo queriendo. Es lo que tienen los amores platónicos.

¿no?


martes 2 de junio de 2009

Se os echa de menos.


¿Quién no tiene hoy día dirección de correo?, ¿Tuenti, Facebook, Hi5...?, ¿Teléfono en casa?, ¿Móvil?... cada día que pasa, nuevas formas de comunicarnos de forma inmediata. Sin embargo, me bastan dos días separada de mis amigas para darme cuenta de que no es suficiente. Será que echo de menos ver como a alguna amiga se le saltan las lágrimas cuando me cuenta algo, ver sus expresiones, poder reír con alguien y sentir los abrazos más cálidos cuando todo va mal. Puede ser que todo no marche como debería de ir y que siga encerrada en ese mundo de expectativas y sueños, sin poner nada de mi parte. Sin saber muy bien que estoy haciendo, ni como he de intentarlo. Ahora es cuando más confusa me siento, cuando los ojos se emocionan, cuando la almohada naufraga. Ahora es cuando se distingue quienes son ellas, porque las echo en falta, las necesito y sólo espero tenerlas pronto de nuevo. Sentadas juntas, tomando café y riéndonos de todo. Podrán decir que las amigas vienen y van, nadie mejor que yo puede afirmarlo. Pero a pesar de todo, considero que tengo la suerte de rodearme de las mejores. Porque aunque todo vaya mal, preferimos reír antes que llorar, eso sí... cuando estamos juntas. ¡Os quiero mis niñas! y... ellas son: mi Chochona, mi Negrita Brasileira, mi Princesa China, Mi Chichi loco y mi Pelusa Chica.