Hace un tiempo me topé con un bastardo de los que me gusta criticar a mí a diario. El muy idiota me calentó y recalentó la oreja tras unos meses en los que yo como buena samaritana me hacía la estrecha. La última noche que lo vi, el muy insensato sólo me rozó la cintura un par de veces, cuando ya me había comido el boquino días antes, para concluir diciendo "No es tu problema, es mio".Fue una sensación muy rara.
Acto seguido, le mandé a freír espárragos. En un par de días me habla tan normal,como si con el no fuese el rollo... psé!. Yo en un esfuerzo grande por no cagarme en su calavera le dije que no tenía que darme ningún tipo de explicaciones... y descubrí que esta frase encerraba una forma muy sutil de mandar a la mierda a una persona.
¡¡Arsaaaaaa, a otra cosa Butterfly!!
A pesar de la agresividad que desprendo por cada poro de mi piel, estoy hiperfeliz, diréis ¿por qué?, ¿comor?... ajá pues ni yo misma lo se, pero bueno me voy a arreglar y a echarme unas cervecitas, porque como dice la canción "tengo por rutina una buena vida, aunque hay veces que me parece más una verdadera ruina".
Muá
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